Un olor penetrante, difícil de ignorar y aún más de soportar, se ha convertido en el nuevo problema cotidiano para vecinos, comerciantes y transeúntes de la colonia Doctores, en CDMX.. En las inmediaciones del Instituto de Ciencias Forenses, sobre Avenida Niños Héroes, el paso por la zona ya no es el mismo: lo que antes era una vía concurrida por su cercanía con hospitales y juzgados, hoy es, para muchos, un verdadero calvario.
De acuerdo con el reporte de Alfredo Torres desde el lugar, basta con caminar unos metros frente al inmueble para notar cómo las personas reaccionan de inmediato: se cubren la nariz, desvían la mirada e incluso apresuran el paso. El hedor, describen, es intenso, desagradable y, en algunos momentos, tan fuerte que provoca náuseas.
Quejas constantes en una zona altamente transitada
La problemática no es menor. La zona concentra un flujo constante de personas debido a la presencia de servicios médicos, instancias judiciales y múltiples comercios, incluidos puestos de comida que dependen directamente del tránsito peatonal. Sin embargo, el olor ha comenzado a impactar también la actividad económica.
Testimonios recabados en el sitio coinciden en la misma idea: el olor ha ido en aumento. “Es súper fuerte, muy desagradable”, relata una de las personas afectadas, quien asegura que pasa por el lugar casi a diario. Otros mencionan que el hedor aparece de forma repentina, como una especie de gas, lo que intensifica la molestia y genera incomodidad inmediata.
▶️ #VIDEO | Denuncian un olor insoportable en las inmediaciones del INCIFO, instituto localizado en la colonia Doctores 🤢😷
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) March 24, 2026
El reporte es de @AlfredoTNews pic.twitter.com/446UGmkaKq
Un problema que lleva meses sin explicación en la Colonia Doctores
Aunque en el Instituto de Ciencias Forenses se realizan labores relacionadas con el resguardo e identificación de cuerpos, hasta el momento no hay una explicación oficial sobre la razón detrás de la intensificación de estos olores. Lo que sí es claro es que no se trata de un hecho aislado.
Vecinos aseguran que la situación persiste desde hace al menos dos o tres meses, periodo en el que el hedor ha sido constante y, en ocasiones, más agresivo. A pesar de las quejas, no se ha informado públicamente sobre acciones específicas para atender el problema.
Por ahora, la incertidumbre permanece. Mientras tanto, quienes transitan por la zona deben lidiar con un ambiente que, más allá de la incomodidad, comienza a generar preocupación entre quienes conviven diariamente con este persistente y misterioso olor.
