Con la llegada de la temporada de Día de Muertos y Halloween, las historias de terror y el suspenso se vuelven parte del día a día de esta temporada. Pero más allá de los disfraces y los sustos, el miedo es una de las emociones más primarias e importantes para el ser humano.
Especialistas de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Psicología de la UNAM detallan qué pasa en nuestro cuerpo cuando sentimos temor y cuáles son los tipos que existen.
¿Qué es el miedo y cuál es su función principal en el cuerpo?
El miedo es una emoción natural y desagradable que experimentamos ante un peligro real o imaginario. Funciona como una alarma psicológica de supervivencia que nos prepara para dar una respuesta rápida y eficaz ante una amenaza, ya sea huyendo, evitando el peligro o combatiéndolo.
A nivel general, los seres humanos suelen temer con más frecuencia a las alturas, los animales peligrosos, las enfermedades, el tráfico y hablar en público.
¿Qué reacciones puede tener tu cuerpo ante el miedo?
Las reacciones ante el temor se expresan de diferentes maneras en el organismo:
- Cognitivo: Aparecen pensamientos e imágenes negativas sobre la situación temida.
- Fisiológico: Se acelera el ritmo cardíaco y la respiración, hay contracción muscular, temblores, sudoración y palidez en el rostro.
- Conductual: Provoca acciones directas como paralizarse, escapar o llorar.
- Neuronal: Inicia en la amígdala cerebral y activa áreas como el tálamo, el hipocampo y el hipotálamo para coordinar la respuesta de lucha o huida.
¿Cuáles son los tipos de miedo?
Los especialistas identifican diversas clasificaciones de esta emoción según su origen y duración:
- Miedo real: Surge ante un peligro físico comprobable, con un valor de supervivencia directo.
- Miedo irreal o irracional: Nace de pensamientos imaginarios o catastróficos donde no existe un peligro físico real, pudiendo convertirse en una fobia.
- Miedo normal y patológico: El primero es breve y adaptativo ante amenazas, mientras que el segundo se prolonga sin peligro real y afecta la vida cotidiana.
- Otros tipos: Se identifican también temores específicos como el miedo social, físico, al compromiso, a ser descubierto, al fracaso, a la soledad y a la muerte.
Diferencias entre el miedo y una fobia
Aunque a menudo se usan como sinónimos, tienen diferencias fundamentales. En el miedo común, la persona mantiene una actitud de cautela frente a un peligro.
La fobia implica un rechazo desproporcionado hacia un estímulo específico, lo que suele desencadenar ataques de pánico o niveles severos de ansiedad que limitan las actividades diarias.
¿Qué hacer en los ataques de pánico?
Para modular la intensidad de esta emoción, la UNAM recomienda reconocer qué la provocó y vigilar los pensamientos detonadores. Una herramienta práctica es la respiración diafragmática: sentarse con la espalda recta, colocar una mano en el abdomen y otra en el pecho, inhalar lentamente por la nariz inflando el abdomen y exhalar de forma suave por la boca durante 5 o 10 minutos para relajar el cuerpo.
