Durante una conferencia mañanera, la presidente de la República lanzó un llamado directo: “No vean TV Azteca”, aunque al día siguiente matizó asegurando que no se trataba de un acto de censura sino de una “opinión personal”, al respecto, Luciano Pascoe Rippey, director general de Noticias y Comunicación de TV Azteca, rechazó categóricamente esa postura en entrevista con el periodista Sergio Sarmiento.
“Todos los seres humanos tenemos derecho a opinar, pero cuando estás en un evento de Estado, en Palacio Nacional y portando la investidura presidencial, no emites opiniones: haces llamados. Lo que hizo la presidente fue un llamado abierto a no consumir un medio que es sumamente crítico con lo que pasa en este país”, afirmó Pascoe.
El directivo aseguró que la incomodidad del gobierno radica en que TV Azteca mantiene su vocación de vigilante: “Hay muchas cosas pasando en México que tienen que documentarse, y eso les incomoda profundamente”.
Un “detector de mentiras” sin prueba, que no desmiente
Respecto a las acusaciones de la mandataria de que “TV Azteca miente”, Pascoe señaló la contradicción y el vacío de la sección gubernamental destinada a exhibir a los medios.
“Lo más trágico del ‘detector de mentiras’ es que no busca desmentir nada. Te acusan de mentiroso, pero no demuestran por qué la información sería falsa. Todos los medios estamos sujetos a cometer errores y cuando pasa, enmendamos y rectificamos. Pero el 99% del tiempo estamos diciendo la verdad de lo que pasa en el país, y que se nos ataque así es verdaderamente dramático”, apuntó.
El desmantelamiento institucional y el control de la narrativa
Al ser cuestionado sobre el porqué de la línea crítica de la televisora, Pascoe Rippey fue contundente: es un deber documentar el desmantelamiento sistemático de los contrapesos democráticos en México.
“Llevamos décadas tratando de construir un país con instituciones independientes y equilibrio de poderes; un Poder Judicial autónomo y un Legislativo que haga lo que la sociedad necesita, no lo que el poder quiere. Primero tomaron el Ejecutivo, después el Legislativo, luego el Judicial y ahora quieren tomar a los medios. Por eso no quieren que veas TV Azteca”.
Frente a lo que definió como un “poder muy prepotente” que busca erosionar la credibilidad de las voces disidentes, Pascoe destacó la respuesta unánime del talento de la empresa —desde las áreas de noticias hasta espectáculos y deportes— para defender la libertad de expresión.
“El gran temor que tienen en el poder hoy es que quieren controlar absolutamente toda la conversación pública y la narrativa. Nosotros estamos combatiendo eso frontalmente”, indicó.
TV Azteca con audiencias sólidas frente al boicot de Estado
A pesar del llamado al boicot desde el púlpito presidencial, Pascoe reveló que el respaldo de la audiencia fue inmediato e histórico.
- 33 millones de mexicanos sintonizaron los contenidos de TV Azteca en televisión abierta ese mismo día.
- Más de 36 millones de usuarios consumieron las plataformas digitales de la empresa.
“TV Azteca está muy saludable en términos de consumos y audiencias. Pero eso no quita que sea un reto enorme tener al Estado entero diciéndote que no te vean, acusándote de mentir y considerándote un adversario, tal vez un enemigo. No deberíamos serlo; finalmente, solo somos un medio crítico”, explicó.
La tentación de censurar y la traición de la izquierda
Pascoe admitió que existe un riesgo real de que el gobierno intente implementar mecanismos de censura más agresivos: “Estoy seguro de que tienen la tentación y de que lo van a intentar. Que utilicen todo su poder para callar y apagar canales es una pésima idea. Como mexicanos debemos encender las alertas frente a estas tentaciones en múltiples niveles de gobierno”.
Al hablar sobre su propio origen político, el director de noticias de TV Azteca lamentó la evolución del grupo en el poder.
“Yo vengo de una historia de izquierda; fui educado en el trotskismo y milité en el PRD, del cual salí precisamente al ver prácticas antidemocráticas y sectarias. Es escalofriante ver que todas las consignas contra las que luchábamos —el corporativismo, el acarreo, el uso clientelar de programas sociales y la falta de equidad— hoy han sido restauradas por esta izquierda autoritaria”.
El mito de Canal 40 y la asfixia financiera a medios críticos
Durante la entrevista, Luciano Pascoe aprovechó para aclarar la situación legal de Canal 40, recordando que la operación de TV Azteca sobre dicha señal es completamente legítima. Detalló que la intervención rescató al sindicato, a los trabajadores y a la señal del abandono absoluto en el que los tenía el antiguo dueño, quien ni siquiera residía en México.
Finalmente, al abordar el tema del financiamiento público y emulando la vieja frase de José López Portillo (“no te pago para que me pegues”), Pascoe denunció la hostilidad fiscal y administrativa que vive la televisora.
“El gobierno le paga a todos los que le aplauden; ahí está su dinero, ahí está su diezmo. Pero la realidad es que TV Azteca no recibe ni un solo peso del gobierno y, al contrario, es hostilizada constantemente por diversas instancias locales y federales”.
El directivo de TV Azteca advirtió del peligro de perder el pensamiento crítico si se apagan las voces contrarias al régimen: “Esta izquierda, afectada por la corrupción y la pérdida de valores, se ha vuelto refractaria y cerrada. No están dispuestos a un debate abierto de ideas porque no tienen manera de ganar. Cualquier instancia autoritaria tiene que ser combatida, porque si no hay prensa libre, extinguimos la posibilidad de transformar a la sociedad”.