A casi una década del sismo de 2017, la tarea de poner en pie a la capital del país parece interminable. Decenas de edificios a lo largo de la Ciudad de México siguen con riesgos que tienen a sus habitantes con temor, pues las estructuras fueron evaluadas en un principio, pero ahora lo que prevalece es la lentitud de las autoridades.
En la unidad habitacional Pantaco, alcaldía Azcapotzalco, los vecinos alertan sobre el peligro desde el año 2023. La respuesta oficial, sin embargo, fue insuficiente.
“Es un problema mayor que no se quita con un simple repellado y pintura. Son daños estructurales que ponen en riesgo nuestra vida”, reclama Claudia Delgado Martínez, residente del conjunto habitacional.
Aunque el Gobierno de la Ciudad de México determinó la demolición en un principio, la instrucción cambió de forma repentina para ofrecerles solo reparaciones superficiales.
Edificios con riesgo de colapso tras el sismo: de 17 mil a 11 mil casos
El exlegislador capitalino Carlos Joaquín Fernández denuncia que la Comisión para la Reconstrucción alteró los dictámenes para culpar a los colonos por una supuesta “falta de mantenimiento”.
Esta manipulación de datos es una constante institucional. Fernández revela que el padrón oficial de damnificados bajó “mágicamente” de 17 mil a 11 mil.
“Ahorita se tienen contabilizados aproximadamente mil 313 inmuebles con alto riesgo de colapso que se tienen que demoler de inmediato. La mayoría están en la alcaldía Cuauhtémoc y la otra parte en Iztapalapa”, advierte el excongresista, tras señalar que ni el propio gobierno maneja cifras exactas.
Conflictos vecinales y obras tardías en CDMX
La ineficacia burocrática también desata conflictos entre particulares. En el edificio de Aguascalientes 12, en la colonia Roma, los residentes pelean por el destino del inmueble.
Rodrigo Ulrich acusa a un grupo de colonos de mentir y retirar ventanas a propósito para forzar una demolición, pese a que los estudios confirman la viabilidad estructural para su rehabilitación.
En contraste, sobre la calle Laredo en la colonia Condesa, las obras apenas iniciaron este año para levantar una nueva torre en un terreno dañado. “En todo el terreno hay 30 pilas encajadas de un metro de diámetro, eso ayuda a sostener la estructura”, explica el ingeniero Ángel Godina.
Expertos advierten:
Frente a esta negligencia histórica, los especialistas lanzan un llamado a la prevención ciudadana para no depender de los tiempos del gobierno. El arquitecto Ulises Ken Victores califica la situación como “inaudita” y pide a la población revisar a detalle sus hogares:
“Si la grieta viene en forma de X, entonces sí hay que llamar a un analista estructural, o cuando las grietas son un poco mayores a una pulgada”.
Las cicatrices del 19S continúan abiertas en la Ciudad de México, recordatorio constante de que la tragedia no solo llega con la fuerza de la naturaleza, sino con la apatía del Estado.