Este 10 de abril se cumplen cuatro años de la primera Revocación de Mandato en la historia de México, en 2022. Lo que el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador vendió como un ejercicio inédito de democracia participativa, hoy es recordado por analistas y ciudadanos como uno de los fracasos operativos y financieros más grandes del sexenio pasado. A cuatro años de distancia, las cifras del "horror presupuestal" siguen pesando en la memoria de un país que sacrificó recursos vitales por un resultado que ya se conocía.
¿Cuánto costó la revocación de mandato de AMLO en 2022?
El ejercicio fue, desde su concepción, una simulación costosa. El Instituto Nacional Electoral (INE) tuvo que destinar mil 692 millones de pesos para organizar una consulta que carecía de una demanda ciudadana real. Mientras el país enfrentaba carencias en salud e infraestructura, el Estado quemó casi mil 700 millones de pesos en un proceso donde el mandatario no tenía oposición real, convirtiéndose en una campaña de auto-promoción financiada con el dinero de todos los mexicanos.
AMLO acusa al INE de obstaculizar revocación de mandato
El fracaso de las urnas vacías
A pesar del aparato propagandístico desplegado por el régimen, la participación fue el golpe de realidad más contundente. Con apenas el 17.7% del padrón electoral asistiendo a las urnas, el ejercicio quedó a años luz del 40% necesario para ser vinculante. Es decir, 8 de cada 10 mexicanos decidieron ignorar el llamado de Palacio Nacional, dejando claro que la prioridad de la población no era ratificar a quien ya ostentaba el poder, sino resolver problemas urgentes que el gobierno de entonces prefirió evadir.
A cuatro años, la crítica es feroz: la Revocación de Mandato no fortaleció la democracia, sino que sirvió para desgastar a las autoridades electorales y polarizar aún más a la sociedad. Fue un gasto inútil en un país con necesidades urgentes en temas como seguridad y salud. Hoy, el tiempo ha puesto las cosas en su lugar, dejando ese 10 de abril de 2022 como el día en que la soberbia política se impuso sobre la austeridad republicana, gastando millones en una pregunta de la cual todos ya sabían la respuesta.
