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(GALERÍA) Con cruces a cuestas y el corazón en la mano: Así se vivió el Santo Viacrucis 2026 en Chalma

El Santo Viacrucis en Chalma reunió a fieles en profundo silencio. Descubre la conmovedora devoción de los peregrinos que desafían el cansancio físico.

El fervor se respira en el ambiente y la devoción se palpa en cada paso. En un marco de absoluto silencio sagrado y profunda contemplación, miles de fieles se dieron cita para acompañar el Santo Viacrucis en Chalma, un evento que cada año reafirma la inmensa fe de los mexicanos durante los días de guardar.

Este memorial vivo de la Pasión y Muerte de Jesucristo se ha convertido en el epicentro espiritual del Estado de México, donde el dolor físico pasa a segundo término cuando se trata de agradecer un milagro.

A lo largo de cada estación, el pueblo fiel meditó el misterio de la Cruz. En este Santuario del Señor de Chalma, cada oración y cada gesto de devoción se elevaron como una súplica humilde por la conversión, la paz y la esperanza del mundo entero.

La atmósfera, cargada de copal y rezos, demostró por qué este recinto es considerado el segundo sitio religioso más visitado a nivel nacional, superado únicamente por la histórica Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México.

Heridas que sanan el alma: Las vivencias de los peregrinos

Detrás del solemne Santo Viacrucis en Chalma, hay historias de resiliencia pura. Las peregrinaciones que parten desde distintos puntos, siendo el trayecto desde Santiago Tianguistenco hacia Ocuilan uno de los más concurridos, exigen a los andantes enfrentar los inclementes rayos del sol y, en ocasiones, lluvias inesperadas.

A pesar del evidente agotamiento físico, los llamados ‘Chalmeros’ continúan su andar. Es común observar a cientos de personas llegando con heridas en los pies y un cansancio extremo, pero con una fuerza de voluntad envidiable. Sus espaldas cargan mucho más que mochilas: llevan consigo pesados crucifijos de madera o fotografías de seres queridos ya fallecidos, siendo estos recuerdos el motor que impulsa su peregrinar.

De acuerdo con los testimonios recogidos por Azteca Noticias en los caminos de tierra y asfalto, recorrer estos interminables kilómetros es un acto genuino para agradecer por favores divinos recibidos o, en muchos casos, para pagar mandas que han pasado de generación en generación.

‘Vengo año con año para agradecerle a Dios todo lo que hay en mi vida, bueno o malo... cada vivencia que conforma la experiencia de vida. Me siento muy emocionado y motivado de llegar a sus pies’. David Ávalos, 23 años de edad y ‘chalmero’ desde hace 8.

La empatía en el camino: Actos de amor al prójimo

El camino hacia la redención no se hace en soledad. Mientras se desarrolla el Santo Viacrucis en Chalma y en los días previos de movilización, los habitantes de las comunidades aledañas se convierten en los ángeles guardianes de los caminantes. Realizan incontables actos altruistas, ofreciendo botellas de agua, bebidas hidratantes, comida caliente y lugares de sombra para el descanso.

Para los pobladores locales, brindar esta ayuda es una manera de alimentar la fe colectiva y formar parte de la tradición de Semana Santa. Así, entre el cansancio y el alivio, el trayecto culmina a los pies del altar.

Como bien resonó en las paredes del templo durante la culminación del recorrido: “Adoramos tu Cruz, Señor, y alabamos tu Santa Resurrección”, cerrando una jornada donde México demostró, una vez más, que su fe es más fuerte que cualquier obstáculo.

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