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México bajo el terrorismo: La violencia masiva que convirtió bares y fiestas en zonas de muerte

La violencia en México adopta rasgos de terrorismo: ataques masivos, miedo colectivo y familias afectadas por el miedo en espacios públicos del país.

En México, la violencia extrema dejó de ser un hecho aislado y se convirtió en un factor cotidiano de miedo. Ataques armados en bares, fiestas familiares y espacios públicos han encendido una alerta nacional que obliga a preguntarse si el país está frente a una forma de terrorismo que busca infundir miedo de manera indiscriminada.

Hoy, salir a divertirse o reunirse en familia puede sentirse como una ruleta rusa.

Terrorismo y violencia en México: ataques que buscan infundir miedo colectivo

De acuerdo con la definición de la Real Academia Española, el terrorismo implica dominación por el terror y una sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir miedo y generar alarma social.

Bajo ese concepto, especialistas y analistas advierten que muchos de los ataques masivos registrados en México cumplen con estas características, aunque no siempre sean reconocidos como tal por las autoridades.

Violencia en espacios públicos de México ya no es un hecho aislado

La violencia no solo se mide por los hechos, sino por su impacto social. La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI revela que seis de cada diez mexicanos viven con miedo en su ciudad.

El crimen se ha infiltrado en plazas, restaurantes, fiestas privadas y hasta en el hogar, debilitando la percepción de seguridad en México. Tan solo el último fin de semana se registraron 161 homicidios, el más violento en lo que va del año.

México bajo alerta: cómo el terrorismo cotidiano cambió la vida social

Los casos recientes refuerzan este patrón de terrorismo cotidiano.:

  • En noviembre de 2024, un ataque armado en el bar Los Cantaritos, en Querétaro, dejó 10 muertos y 13 heridos, paralizando la vida nocturna de la ciudad. Las autoridades lo calificaron como un ajuste de cuentas, pese a las víctimas colaterales y al impacto de violencia que generó en la población.
  • Meses después, en mayo de 2025, una fiesta de cumpleaños en Villahermosa terminó en masacre. Un comando armado irrumpió sin mediar palabra y asesinó a cinco personas, entre ellas el festejado de 16 años, su hermano y un primo. El ataque fue calificado como “aislado”, aunque la investigación permanece estancada. Para muchas familias en México, estos hechos evidencian un terrorismo silencioso que no distingue edades ni espacios.
  • En Irapuato, durante una fiesta patronal, sujetos armados atacaron a una familia reunida, dejando 12 muertos y 20 heridos. Había niños y adultos mayores presentes; una mujer murió cubriendo a su hijo. Casos similares se repiten en distintas regiones y alimentan un mismo mensaje: la violencia se ejerce para infundir miedo colectivo.
  • La más reciente, la masacre registrada en una cancha de futbol en Salamanca, Guanajuato, el domingo 25 de enero, la cual, estaría relacionada con un conflicto entre grupos del crimen organizado, de acuerdo con información del Gabinete de Seguridad federal. Las autoridades señalaron que el ataque se dio en medio de la disputa entre el Cártel Santa Rosa de Lima y el Cártel Jalisco Nueva Generación, organizaciones con presencia histórica en la región.

Mientras la violencia siga expandiéndose sin responsables claros, México continuará viviendo bajo una forma de terrorismo no declarada, donde el miedo se vuelve rutina y la tranquilidad un privilegio cada vez más escaso.

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