Trabajadores de la Fiscalía General del Estado de Guerrero e integrantes del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado (SUSPEG), marcharon por las principales calles de Chilpancingo para exigir la salida de todo el personal militar que llegó con la exfiscal Sandra Luz Valdivinos Salmerón, a quienes acusaron de tener un trato déspota contra todo el personal.
La marcha inició en la explanada central de la ciudad y partieron hacia el sur de la ciudad, sobre calles del centro y continuó hasta llegar a las instalaciones de la Fiscalía ubicada al sur de Chilpancingo.
Los manifestantes marcharon con una lona al frente con la leyenda ¡No al acoso laboral, no a cambios de adscripción! ¡Fuera Fiscal!.
La representante del SUSPEG, Ana Yasmín Acosta Díaz, denunció que a pesar de la destitución de Valdovinos Salmerón, siguen laborando por lo menos 15 militares en puestos directivos al interior de la Fiscalía.
¿Por qué protestan trabajadores de la Fiscalía de Guerrero?
Aseguró que esos mandos siguen afectando a los trabajadores con represalias como cambios de adscripción, lo que afecta principalmente a los trabajadores supernumerarios, quienes tienen los sueldos más bajos y no les permite su economía cambiar de ciudad para seguir laborando.
Agregó que la exfiscal despidió a más de 500 trabajadores sin ninguna justificación, lo que atenta contra los derechos laborales del personal tanto administrativo como operativo.
En la marcha participaron por lo menos mil trabajadores, no sólo de la Fiscalía General del Estado, sino también de varias secciones del SUSPEG, quienes reclamaron que también han sido afectados porque retrasaron varios beneficios de octubre a la fecha, sin que se hayan cumplido con varias minutas firmadas, que no han sido respetadas hasta el momento.
Tras la marcha, los trabajadores dieron inicio a un paro laboral, cerrando las instalaciones, aseguraron que no regresarán a trabajar hasta que se de solución a sus demandas.
Entre sus exigencias también refieren que están: personal de limpieza y orden en las oficinas que fueron afectadas por la incursión violenta de normalistas de Ayotzinapa, quienes recientemente lanzaron petardos contra esas instalaciones, donde se rompieron vidrios y fueron incendiados varios vehículos oficiales y particulares.
