La Unión Europea se prepara para una mayor caída en los flujos de gas de Rusia, que había sido el mayor proveedor del bloque de 27 países antes de que invadiera a su vecina Ucrania en febrero y se interrumpiera el comercio.
Este viernes se informó que un tercer gasoducto entre España y Francia costaría al menos 3,000 millones de dólares) y tardaría años en completarse, una opción menos atractiva para abordar las preocupaciones de suministro de Europa que las nuevas terminales para recibir combustible por barco, dijo el Ministerio de Transición Energética de Francia.
El canciller alemán, Olaf Scholz, dijo la semana pasada que la construcción de un gasoducto desde Portugal a través de España y Francia a los estados de Europa central que dependen más del gas ruso “aliviaría enormemente la situación del oferta”.
España alberga la mayor flota de terminales de Europa que pueden recibir gas natural licuado (GNL) de países como Estados Unidos y Qatar, pero tiene una capacidad limitada para llevarlo a otros países.
The first 10 ships from Ukraine carrying agricultural goods have now safely reached their final destinations.
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) August 19, 2022
This is a good start. Many more must follow.
Sea routes have to remain open so that Ukrainian food exports can arrive where they are needed. pic.twitter.com/ovxhCVMsbB
Francia y Alemania buscan vías para transportar gas
El ministerio francés dijo en un comunicado que las nuevas terminales de GNL, que se pueden hacer flotar, en el norte y el este de Europa, particularmente en Alemania, serían una opción más rápida y económica que un nuevo gasoducto.
Las discusiones sobre la nueva infraestructura han incluido revivir un proyecto para construir un oleoducto a través de los Pirineos que se construyó parcialmente antes de ser desestimado en 2019.
Los reguladores de ambos lados de la frontera decidieron en ese momento que el proyecto no satisfacía las necesidades del mercado. Encontró oposición local en el valle del Ródano y de asociaciones ambientales, dijo el ministerio francés, y agregó que “tal proyecto tardaría muchos años en estar operativo... y por lo tanto no respondería a la crisis actual”.
Funcionarios españoles han hablado recientemente en términos más concretos sobre el proyecto, estipulando que la Unión Europea tendría que pagar. El operador de red de gas Enagás ha dicho que todo podría terminarse en dos años y medio a un costo de 600 a 700 millones de euros.
También se deben tener en cuenta objetivos más amplios para reducir las emisiones de carbono que calientan el planeta, dijo el ministerio francés, subrayando que el uso de hidrógeno, que se puede producir con electricidad renovable, es aún insuficiente.
Enagás y otros operadores europeos están trabajando en preparar la infraestructura del continente para transportar hidrógeno.
Con información de Reuters