¡Otro golpe a la libertad del consumidor! A partir de este viernes entra en vigor un nuevo decreto que endurece de manera drástica las reglas en torno a los vapeadores y cigarros electrónicos en México.
¿Qué va a pasar con los vapeadores en México?
Con la publicación oficial en el Diario Oficial de la Federación ( DOF ), cualquier persona que fabrique, produzca, almacene, distribuya, venda, importe o exporte estos dispositivos podrá enfrentar penas de hasta ocho años de prisión.
Aunque el castigo es severo, la reforma establece una diferencia clave: el consumo y la posesión personal no están negados.
Es decir, los usuarios no serán sancionados por usar o tener vapeadores; las penas se concentran únicamente en quienes forman parte de la cadena comercial de estos productos.
Estableciendo la restricción para las actividades relacionadas con estos productos cuando tienen fines comerciales, entre las conductas se encuentran:
- Adquisición con fines de comercialización
- Preparación, producción, fabricación, mezclado, acondicionamiento, envasado, transporte con fines comerciales
- Almacenamiento
- Importación
- Exportación
- Comercio
- Distribución, venta y suministro de cigarros electrónicos o vapeadores
La reciente modificación a la Ley General de Salud redefine de forma puntual qué dispositivos quedan bajo esta regulación y amplía las facultades de las autoridades sanitarias para su control.
Según el DOF, se consideran cigarros electrónicos, vapeadores o dispositivos similares todos aquellos aparatos diseñados para calentar, vaporizar o aerosolizar sustancias tóxicas.
Dichas sustancias pueden presentarse en múltiples formatos, como líquidos, geles, sales, ceras, aerosoles, resinas o aceites, ya sea que contengan nicotina o no.
Advertencias sobre el crecimiento del mercado negro por uso de vapeadores
El pasado 10 de diciembre, la oposición alertó que la reforma no resolverá el consumo, sino que lo trasladará a espacios sin regulación, control sanitario ni supervisión . El senador Luis Donaldo Colosio subrayó que la medida podría resultar contraproducente:
“Prohibir significa empujar a la gente a un mercado negro sin etiquetado, sin control, sin responsabilidad, con muchos mayores riesgos. Estamos empujando a niñas, niños y adolescentes a un mercado negro”, afirmó el senador Luis Donaldo Colosio.
Reflejando una preocupación compartida por especialistas en salud pública, quienes han insistido en que cerrar el mercado legal sin construir alternativas regulatorias solo fortalece las redes ilícitas ya operadas por grupos delincuenciales.
“La reforma criminaliza a jóvenes y usuarios, no a los verdaderos responsables. Se incentiva la extorsión por la amplitud del tipo penal. Ya todo es código penal; aquí están poniendo un tipo penal, pero ni siquiera sabemos qué significa vapear”, dijo la senadora priista Carolina Viggiano.
