Adriana, hermana de Catalina, está muy preocupada por el comportamiento de Catalina. Además, explica por qué Catalina no debería vender su casa, aunque respeta su decisión. Por otro lado, la mejor amiga de Catalina confesó que Catalina nunca hizo ningún testamento. ¿Para qué Catalina les mintió a sus hijos sobre el testamento? Al enterarse de la verdad, la hija de Catalina le reclama y todo sale de control. ¿Lograrán conciliar en la clínica de emociones?