Catalina se siente mal de que su hija se burle de su fracaso amoroso; sí, la cortaron, pero ese es sólo su problema. Ahora, su hija dice que le da miedo para hacerla quedar mal. Además, advierte que venderá la casa donde viven sus hijos porque es de ella y con ese dinero planea hacerse algunos ‘arreglitos’ para sentirse bien con ella misma y callarle la boca a todos. Catalina asegura que sólo está menopáusica, no loca. Revela que desde hace algunos años se siente rara, siente que es otra persona; sin embargo, no ha querido ver al médico por miedo. Todo empeoró desde que la dejó su pareja.