Pedro, hijo de Catalina, habla sin filtros de la relación amorosa que tiene su mamá. Pedro cree que su mamá se debería dar a respetar y no está de acuerdo en que su mamá venda la casa, porque eso le representaría, a él, una incomodidad de tener qué buscar dónde vivir. Catalina acusa a Gerardo de malos tratos, pero él lo niega y argumenta que el carácter de Catalina es muy complicado.