En esta Clínica de Emociones, abordamos un tema sensible del que muchas personas no se atreven a hablar, pero es necesario. Marián pide la ayuda de Rocío Sánchez Azuara porque está harta de que su esposo, Saúl, no mida consecuencias al masturbarse en cualquier lugar y momento. Ya la avergonzó frente a una de sus amigas, frente a su mamá, e incluso ya ha perdido 2 trabajos por esto.