La familia de Paola siempre la vio como cajero automático, pero ya no piensa permitirlo. Paola asegura que Brian, su pareja, sólo ve por su bien económico; ahora le pide a su hermana Lizet que aporte para los gastos de su familia, pues ella ya aportó lo suficiente. Paola niega sentirse manipulada y confiesa estar confundida entre las contradicciones que expone su familia y su pareja. Paola revela que por acuerdo con su pareja, decidieron no compartirle la dirección a su familia. Además, asegura que ella siempre se hizo cargo de las gastos de su familia, pero se cansó de la situación.