Roberto, papá de Paola y Lizet, revela que Paola ha cambiado mucho y que ya ni quiere ver a su propia familia. Asegura que no les importa el dinero, sólo quieren que Paola vaya a ver a su mamá quien padece diabetes. A Roberto no le importan la amenazas de Brian, advierte que Paola entenderá que está haciendo mal. Roberto y Paola se reencuentran en la clínica de emociones y Paola confiesa la emoción que siente al ver a su papá. Un inesperado testimonio podría delatar a Brian. ¿Paola abrirá los ojos?