Andrea asegura que se sacrificó por el negocio de sus papás y por su familia y no ganó nada. Acepta que su papá estuvo con su mamá hasta el final, dice que era su obligación. Además, dice que su papá vendió el negocio familiar por consejos de su noviecita sin tomarla en cuenta. Lo que más le duele a Andrea es que su papá no la haya tomado en cuenta en sus decisiones, pero tampoco está de acuerdo en que su papá haya iniciado una relación con la amiga de su difunta madre.