Roberto dice que ya sacrificó demasiado por su familia y ahora le toca ser feliz; acepta que se deshizo de su negocio porque le traía malos recuerdos. Roberto estuvo casado 22 años y tuvo una hija de ese matrimonio. Roberto explica cómo creció su negocio y por qué no tomó en cuenta a su hija Andrea al venderlo, aunque ella dejó la escuela para cuidar a su mamá y trabajar en el negocio. ¿El negocio le pertenece a ambos?