Diana revela que robar la hace sentir viva, pues siente una adrenalina que no puede explicar. Pide que la comprendan y que la dejen de fregar, pues no roba por necesidad, sino lo hace por gusto y no piensa cambiar pues, para ella no hace nada malo. Según Diana, lo que hacen al tomar cosas que no son suyas, le deberían llamar juegos. Diana detalla cómo en la infancia comenzó a hacerse ‘amante de lo ajeno’.