Gabriela, amiga y compañera de trabajo de Monserrat, entra a la clínica de emociones para defenderla. Entre otras cosas, Gabriela desconfía de la situación que vivieron Monserrat y su familia y explica cómo su mamá y su hermana le ayudan a Monserrat a cuidar a su hijo. Amada aprovecha la oportunidad para suplicar el perdón de su hija. ¿Lo conseguirá?