Brian asegura que él y su novia Diana roban por diversión y ambos piden que no los etiqueten como rateros. Lorena, mamá de Brian, no se explica cómo su hijo se pudo convertir en un mañoso y le exige a Diana que salga de su casa, pues no piensa encubrir ladrones. A Diana la ‘echarán de cabeza’ su mamá y su compañero de trabajo, quienes han pagado por las fechorías de Diana.