Norma quiere recuperar la vivienda en la que actualmente vive Dana, una decisión que desata un nuevo conflicto dentro de la familia. Mientras Dana ha construido ahí su vida junto a su hija, ahora enfrenta la posibilidad de tener que dejar el lugar. La situación abre nuevos cuestionamientos sobre el apoyo familiar, los límites y las responsabilidades que existen entre ellas.