Uriel, el novio de Fernanda, no puede creer que ella se venda por llamadas estando con él; no quiere escuchar más mentiras de alguien en quien confió todo este tiempo. Ahora, Uriel se convirtió en la burla de sus amigos y la crítica de su familia. Uriel se dice consternado por la actividad económica de Fernanda, quien trata de explicar por qué terminó enrolándose en las videollamadas. Uriel lleva más de un año saliendo con Fernanda y ahora no sabe si quiere continuar con la relación.