Cada vez más expertos coinciden en que la longevidad del perro no depende solo de la genética, sino también de los cuidados diarios que reciben en casa. Pequeños hábitos, que muchas veces se pasan por alto, pueden marcar una gran diferencia en su salud y calidad de vida a lo largo de los años.
Por tal motivo, especialistas en bienestar animal de Virginia Tech destacaron dos acciones clave que, aplicadas de forma constante, podrían ayudar a que tu mascota viva más tiempo y mejor.
Estos son los hábitos que mejoran la calidad de vida de tu perro
Los expertos dieron a conocer que al menos dos costumbres influyen directamente en el bienestar físico y mental del animal, así como también en la esperanza de vida:
- Ejercicio y constancia: mantener una rutina de actividad física ayuda a que tu perro controle su peso, reduciendo el riesgo de obesidad, diabetes y problemas articulares; fortalezca músculos y huesos, lo que previene lesiones y deterioro con la edad; estimule su mente, disminuyendo el estrés, la ansiedad y conductas destructivas; y mejore su sistema cardiovascular, favoreciendo una vida más larga y activa.
- Alimentación equilibrada: una dieta de calidad es esencial porque aporta los nutrientes necesarios para mantener órganos, piel y pelaje saludables; refuerza el sistema inmunológico, ayudando a prevenir enfermedades; evita problemas digestivos y deficiencias nutricionales; y se adapta a cada etapa de vida, ya sea cachorro, adulto o senior.
La importancia de que tu perro conecte con otros animales
Otra de las claves para su buena vida, según el sitio especializado Kiwoko, es la conexión de tu perro con otros animales, para su desarrollo emocional, su comportamiento y su calidad de vida.
Los principales beneficios de la socialización:
- Mejora su comportamiento: interactuar con otros perros le enseña a comunicarse, respetar límites y controlar impulsos.
- Reduce el estrés y la ansiedad: el contacto social disminuye miedos, frustración y conductas agresivas.
- Estimula su mente: cada encuentro es una experiencia nueva que mantiene activo su cerebro.
- Refuerza su confianza: los perros sociables suelen ser más seguros y equilibrados.
- Previene problemas de conducta: evita reacciones negativas ante otros animales en paseos o visitas.