A través de las nuevas tecnologías, se ha descubierto que la luz roja puede ser empleada en tratamientos de belleza para penetrar las capas profundas de la dermis sin causar ningún daño térmico.
A diferencia de la luz UV que destruye células, la luz roja puede actuar mediante un proceso llamado fotobiomodulación: en donde los fotones son absorbidos por los cromóforos en las mitocondiras, lo que estimula la producción de ATP o energía celular.
Esto quiere decir que con ayuda de este tipo de tratamientos se pueden acelerar los procesos de reparación y regeneración que normalmente se ralentizan con la edad o el estrés ambiental. No se trata de magia, sino de una intervención que tiene consecuencias en la textura y la salud del rostro.
Noticias Michoacán del 6 de mayo 2026
Los 3 beneficios de la luz roja en tratamientos de belleza
- Estimulación de colágeno y elastina
Es el beneficio más documentado para revertir el envejecimiento. La luz roja activa los fibroblastos de las células que fabrican las proteínas que dan estructura a la piel.
Al recibir este estímulo, la iel aumenta la producción de colágeno de forma natural, lo que se traduce a una reducción de la profundidad de las arrugas y una piel más firme y tensa.

- Reducción de inflamación y rojeces
Es ideal para pieles sensibles o personas que sufren de condiciones como la rosácea. La ciencia dice que esto se consigue con las propiedades antiinfalmatorias de esta longitud de ondas que reduce la hinchazón y aumenta la microcirculación de la sangre para que los nutrientes lleguen mejor a las células.
- Aceleración de la cicatrización y reparación
Es utilizada originalmente por la NASA para curar heridas en el espacio, y actualmente se usa como un tratamiento después del acné.

La ciencia dice que potencia el metabolismo celular, reduce el tiempo de recuperación de marcas, cicatrices e imperfecciones y ayuda a reparar la barrera cutánea dañana por el uso excesivo de ácidos o de factores clomáticos.
