Los cepillos para el cabello no solo deben cumplir la función de peinar o desenredar, sino también adaptarse a la cutícula y al tipo de melena que tenemos, de lo contrario, existe la posibilidad de generar más frizz o porosidad.
La elección de las cerdas y la base del cepillo debe estar basada en la elasticidad y resistencia de tu fibra capilar para así minimizar el daño mecánico.
Elegir la herramienta correcta permitirá que los aceites naturales del cuero cabelludo se distribuyan hacia las puntas, actuando como una especie de acondicionador orgánico y protegiendo el corazón del cabello del exterior.
Los 3 cepillos que debes usar según tu tipo de cabello
- Cepillo de cerdas naturales
Este es el estándar para quienes buscan brillo y salud sin químicos. Las cerdas naturales tienen una estructura similar al del cabello humano y pueden recoger el sebo de la raíz para distribuirlo en el resto del cabello.
Es ideal para las melenas muy finas o lacias, ya que sella la cutícula de forma natural, reduce el quiebe en cabellos frágiles y aporta un brillo espejo sin necesidad de aceites sintéticos.

- Cepillo de base plana
Es perfecto para el cabello grueso o largo e ideal para desenredar grandes secciones de cabello de forma eficiente. Su base neumática, almohadilla de aire, actúa como un amortiguador, absorbiendo bien la presión del cepillado, así no se ejerce una tensión excesiva sobre el folículo.
El beneficio es que desenreda sin tirones dolorosos y reduce el tiempo de exposición a la fricción, evitando que las hebras más gruesas se debiliten por el estiramiento mecánico.

- Cepillo de dientes anchos
Es la herramienta indispensable para mantener la arquitectura del rizo. Los cabellos rizados tienen una estructura elíptica que es más vulnerable en los puntos de giro. Las cerdas separadas y flexibles permiten que el patrón del rizo pase sin romperse ni generar estática.
Así se definiran las ondas sin desarmarlas, es mejor si se usa en húmedo y con acondicionador, así se reduce la rotura y el frizz.
