Con el paso de los años, el cuerpo experimenta cambios naturales que pueden afectar de manera negativa al cabello y las pestañas, por lo que después de los 50 años, factores como la disminución de colágeno, los cambios hormonales y el envejecimiento de folículos pueden provocar que las pestañas se pongan frágiles, finas, lo que las vuelve propensas a caerse. Esto impacta de manera importante a la apariencia y, por ello, a la seguridad de las personas. La buena noticia es que existen hábitos simples y efectivos que pueden ayudar a fortalecerlas sin recurrir a tratamientos invasivos.
Cómo cuidar las pestañas para evitar su caída
Para comenzar, debemos señalar que uno de los errores más comunes es el frotar los ojos con fuerza o retirar el maquillaje de manera agresiva. Es importante considerar que, a partir de los 50, la piel del contorno ocular se vuelve más delicado, por lo que lo recomendable es utilizar desmaquillantes suaves, movimientos ligeros y dormir sin maquillaje, además de evitar el excesivo uso de rizadores.

Nutrientes que ayudan al crecimiento de las pestañas después de los 50
En general, la alimentación juega un papel clave, por lo que es recomendable consumir nutrientes como la biotina, vitaminas A y E y ácidos grasos saludables, los cuales contribuyen al fortalecimiento del folículo.

Hábitos diarios para fortalecer la mirada madura
El descanso adecuado y el manejo del estrés son aspectos que influyen dentro de la salud capilar; por ello, el dormir bien, mantenerse hidratados y proteger los ojos de factores externos como el sol o la contaminación ayuda a conservar una pestaña más fuerte.

Cuidar tus pestañas también es cuidar tu autoestima
Si vamos más allá de la estética, fortalecer las pestañas después de los 50 años, es un acto de autocuidado, por lo que la disciplina diaria y los pequeños hábitos pueden marcar una gran diferencia en la salud de tus pestañas e impactar en tu bienestar y autoestima.
