Blanquear los dientes sin dañar el esmalte es posible desde casa, sin necesidad de gastar dinero en una cita con el dentista. Según expertos, hay remedios caseros que puedes aplicar fácilmente, pero también hábitos que te ayudan a mantenerlos y prevenir manchas amarillas.
La forma más natural de blanquear los dientes es con bicarbonato. Muchas personas conocen este truco, pero hay una forma correcta de hacerlo, según especialistas de la revista médica Healthline. Además, hay otras dos opciones que quizá no conocías.
- Bicarbonato de sodio: usar pasta dental con bicarbonato de sodio es muy bueno para los dientes por sus propiedades blanqueadoras naturales. Healthline lo destaca como un ingrediente eficaz porque impide que crezcan bacterias en tu boca. Eso sí, debes hacerlo solo dos o tres veces por semana.
- Aceite de coco: es un ingrediente que ayuda a blanquear los dientes si lo usas como enjuague durante 20 minutos, una vez a la semana, según la Clínica Odontológica Carrera. Es un ritual que se practica desde hace muchos años.
- Agua oxigenada: también llamada peróxido de hidrógeno. Funciona para desinfectar y eliminar bacterias. Puedes conseguir una pasta con este ingrediente o enjuagarte con una solución de 1.5 % o 3 % mezclada en agua en partes iguales, solo una vez a la semana, indica Healthline.

Además de estos remedios caseros para blanquear los dientes, también puedes seguir un consejo premium: consumir frutas y verduras que ayudan a combatir la placa dental, como las fresas o la piña.
¿Es seguro blanquear los dientes en casa?
Es seguro blanquear los dientes en casa con los consejos mencionados; sin embargo, especialistas indican que es importante seguir al pie de la letra las instrucciones de los productos o mezclas caseras para evitar irritación en las encías.
¿Qué causa que los dientes se manchen o se pongan amarillos?
Las manchas amarillas en los dientes son causadas por alimentos y bebidas que favorecen la aparición de placa. Si quieres cuidar tu dentadura por más tiempo, evita consumir:

- Café
- Vino tinto
- Refrescos
- Bayas oscuras
- Fumar o masticar tabaco
- Azúcar
Un detalle importante es que debes visitar al dentista de manera periódica, al menos dos veces al año, para revisiones, limpiezas u otros tratamientos.
