Para conseguir volumen y brillo en el cabello, los profesionales recomiendan priorizar productos que hidraten y acondicionen la fibra sin aportar un exceso de peso. Una de las opciones más utilizadas es un sérum ligero o aceite capilar aplicado únicamente de medios a puntas, mientras que para generar cuerpo en la raíz pueden incorporarse productos específicos como espumas o sprays voluminizadores.
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El equilibrio es fundamental. Una melena excesivamente cargada de aceites, siliconas pesadas o productos de fijación puede perder movimiento y terminar con un aspecto graso.
Por el contrario, cuando el cabello está bien acondicionado y se utilizan fórmulas adecuadas para su textura, la superficie de la fibra puede reflejar mejor la luz y el pelo aparenta estar más abundante. Esta es la manera de lograrlo.
¿Qué productos usar para conseguir un cabello con más volumen y brillo?
La elección depende del tipo de cabello, pero existen algunas categorías de productos que pueden incorporarse a la rutina para conseguir ambos efectos.
- Sérum capilar ligero: aplicado en pequeñas cantidades sobre medios y puntas, puede ayudar a suavizar la superficie de la fibra y mejorar visualmente el brillo sin necesidad de cubrir toda la melena con producto.
- Espuma voluminizadora: es una de las alternativas más prácticas para aportar cuerpo desde la raíz. Los estilistas suelen recomendar aplicarla sobre el cabello húmedo antes del secado y distribuirla de manera uniforme.
- Spray texturizante: puede proporcionar volumen y movimiento, especialmente en cabellos finos que tienden a quedar pegados a la cabeza. Conviene utilizar una cantidad moderada para evitar una textura demasiado rígida.
- Aceite capilar: unas pocas gotas en las puntas pueden aportar suavidad y luminosidad. En cabellos finos, es preferible utilizar fórmulas ligeras y evitar aplicarlas directamente sobre la raíz.
- Acondicionador sin aclarado: puede mejorar la manejabilidad y reducir el encrespamiento. Elegir una textura ligera permite conservar el movimiento natural del cabello.
El estilista Sam McKnight, reconocido por su trabajo editorial y de pasarela, ha destacado en distintas ocasiones la importancia de trabajar la textura natural del cabello y evitar sobrecargarlo de producto. Para conseguir una melena con movimiento, la cantidad utilizada es tan importante como la fórmula elegida.
Además, el cabello debe estar en buenas condiciones para que el brillo sea visible. La superficie de la fibra capilar funciona como una especie de espejo: cuando la cutícula está relativamente uniforme, la luz se refleja de manera más regular y el cabello puede parecer más brillante.
¿Cómo aplicar los productos para dar volumen y brillo sin apelmazar el pelo?
La técnica de aplicación puede marcar una diferencia importante. En lugar de distribuir todos los productos desde la raíz hasta las puntas, los especialistas aconsejan adaptar cada fórmula a la zona que se desea tratar.
- Para aportar volumen: comienza con el cabello húmedo y aplica una pequeña cantidad de espuma o spray voluminizador en las raíces. Después, seca levantando ligeramente el cabello desde la base con un cepillo o con los dedos.
- Para potenciar el brillo: cuando el cabello esté seco, coloca una o dos gotas de sérum o aceite ligero en las palmas, frótalas y pásalas suavemente por medios y puntas. Evita la raíz si tu cabello es fino o tiende a engrasarse.
- Para controlar el frizz: utiliza un acondicionador sin aclarado o una pequeña cantidad de sérum en las zonas que presenten más encrespamiento. No es necesario saturar toda la melena.
La tricóloga Anabel Kingsley, especialista en salud capilar, ha señalado que el cabello necesita acondicionamiento para mantener una apariencia saludable, pero también que la acumulación de productos puede afectar su aspecto. Por ello, una rutina equilibrada debe combinar limpieza adecuada, acondicionamiento y productos de acabado utilizados con moderación.
La frecuencia de lavado también debe adaptarse a las características individuales. El cuero cabelludo produce sebo de forma natural y, cuando existe una acumulación excesiva de grasa, el cabello puede perder volumen en la raíz. En esos casos, mantener una higiene adecuada puede ser más efectivo que añadir continuamente productos voluminizadores.
También es importante no abusar de las herramientas térmicas. El calor excesivo puede deteriorar la fibra capilar y favorecer la sequedad y el encrespamiento. Los dermatólogos y tricólogos recomiendan utilizar protectores térmicos cuando se emplean secadores, planchas o rizadores.
