La técnica del maquillaje sunkissed blush consiste en replicar de forma artificial el eritema sutil que produce la radiación solar en el rostro al estimular la circulación sanguínea superficial.
Aplicar la técnica del sunkissed blush para lucir fresca y juvenil sin provocar daños en tu piel exige difuminar rubores de subtono cálido en formato crema o fluido en una línea horizontal continua sobre las mejillas y el puente de la nariz.
Este efecto óptico simula un aspecto saludable de manera segura, evitando la exposición a la radiación ultravioleta causante del fotoenvejecimiento y de las manchas dérmicas.
Así puedes aplicar el sunkissed blush para verte joven y fresca
Para que el efecto de "besada por el sol" luzca natural y no como un mancha colocada al azar, debes saturar únicamente las zonas anatómicas que sobresalen en la parte central del rostro.
Primero, las manzanas de las mejillas, que son el punto de partida donde se concentra la mayor carga de pigmento para simular el flujo sanguíneo natural.

El puente de la nariz, el conector crítico que ayudará a unir ambas mejillas con un trazo suave sobre el tabique nasal y es el verdadero truco que engaña al ojo y recrea la estética veraniega.
La frente y el mentón sutil, un ligero toque sobrante en el nacimiento del cabello y en la barbilla ayudará a equilibrar la calidez de toda la estructura ósea facial.
Antes de ablicar el blush, es necesario proteger y humectar nuestra piel, así también el acabado del maquillaje tendrá un efecto "fundido" y no se agrietará.

Para conseguir esto deberás aplicar un sérum de ácido hialurónico para rellenar líneas finas y sellar obligatoriamente con un protector solar de amplio espectro con acabado luminoso. Esta base húmeda actuará como el lienzo perfecto para el rubor.
El mejor consejo para este look es elegir rubores en crema, barra o tinta fluida. Estos formatos contienen aceites ligeros que imitan la elasticidad de la piel joven y permiten que el color trasluzca.
