El cuidado de la salud depende de una gran cantidad de factores. No todo pasa por acudir al médico para los chequeos de rutina y tomar los medicamentos que nos recete, sino que existen muchos hábitos que debemos incorporar en nuestra vida para permitirle al organismo un funcionamiento óptimo y un buen mantenimiento ante el paso de los años.
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Entre los temas que despiertan las alertas entre los profesionales de la salud se encuentra el consumo de alcohol y es que, según la Organización Panamericana de la Salud, es un factor causal en más de 200 enfermedades y trastornos, incluyendo varios tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares, hepatopatías, trastornos mentales y lesiones.
El alcohol para nuestra salud
Desde el Instituto Mayo Clinic remarcan que “las investigaciones sobre el alcohol sugieren una conclusión aleccionadora: beber alcohol en cualquier cantidad conlleva un riesgo para la salud”. En este marco, sus expertos advierten que, aunque el riesgo es bajo en los casos de consumo moderado, aumenta a medida que aumenta la cantidad que se bebe.
@doctormarzetti ➕PARA SABER MAS👇👇 El alcohol es un toxico para el organismo en cualquiera de todas sus formas y en cualquier dosis. Se dividen en fermentados como el vino la cerveza y los espumantes y los destilados como el whisky, vodka, Jin, ron, etc… que tienen mayor concentración de alcohol. El metabolismo del alcohol es el proceso mediante el cual el cuerpo descompone y elimina el alcohol. Este proceso ocurre principalmente en el hígado, donde se convierte en acetaldehído, una sustancia tóxica que luego es transformada por acetato, un compuesto menos dañino. -Proceso detallado: 1. Absorción: El alcohol se absorbe en el tracto digestivo, principalmente en el intestino delgado, y pasa a la sangre. 2. Transporte y distribución: La sangre transporta el alcohol a diferentes partes del cuerpo, incluyendo el hígado. 3. Metabolismo hepático: Se convierte en acetaldehído, luego se convierte el acetaldehído en acetato 4. Eliminación: El acetato es metabolizado en dióxido de carbono y agua, que son eliminados por el cuerpo El consumo crónico afecta a numerosos órganos. -Daño cerebral: pérdida de masa cerebral por muerte neuronal directa, deterioro de funciones cognitivas, depresión, ansiedad y psicosis alcohólica. -Hipertensión arterial. -Miocardiopatía alcohólica: debilitamiento del músculo cardíaco que puede llevar a insuficiencia cardíaca. -Riesgo aumentado de infartos y accidentes cerebrovasculares -Hígado graso alcohólico (esteatosis hepática) -Hepatitis alcohólica -Cirrosis hepática: daño irreversible, que puede llegar a la insuficiencia hepática y al cáncer de hígado. -Gastritis crónica y úlceras -Pancreatitis crónica: muy dolorosa y que puede llegar a ser mortal -Malabsorción de nutrientes: debido a daño intestinal y hepático produciendo un cuadro de desnutrición. -Varios tipos de Cánceres están directamente relacionadoscon el consumode alcohol: esófago, estómago, páncreas, mama, prostata, vejiga, colon, etc. #doctormarzetti #alcoholismo ♬ sonido original - Doctor Marzetti
Por su parte, un informe difundido por el Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (Estados Unidos) precisa que beber mucho alcohol durante mucho tiempo o demasiado en una sola ocasión puede dañar el corazón, afectar al hígado y provocar diversos problemas e inflamaciones hepáticas, hacer que el páncreas produzca sustancias tóxicas que eventualmente pueden conducir a la pancreatitis, y debilitar el sistema inmune, haciendo que el cuerpo sea un objetivo mucho más fácil para la enfermedad.
Consumo de alcohol y salud cerebral
Tras el panorama señalado anteriormente sobre las consecuencias del consumo de alcohol en nuestra salud, muchas investigaciones han centrado su atención en cómo estas bebidas impactan en nuestro cerebro. Los resultados pueden resumirse en la frase del neurólogo Zack Ramilevich: “La cantidad más segura de alcohol para la salud cerebral es, probablemente, ninguna”.
Esta afirmación tiene sustento en estudios que demuestran que el consumo frecuente de alcohol daña de forma acumulativa la estructura cerebral al disminuir la masa gris y blanca, afectando tanto la toma de decisiones y la memoria como la comunicación entre distintas zonas del cerebro.
Además, los expertos advierten que altera severamente la calidad del sueño al fragmentar el descanso e impedir las fases reparadoras. A esto se le suman el deterioro de la salud en los órganos señalados anteriormente como el corazón, el hígado y el páncreas.
Ante las evidencias, los profesionales aconsejan reducir al mínimo la ingesta de alcohol como la alternativa más prudente para preservar la capacidad cognitiva a largo plazo, especialmente en personas con antecedentes de demencia o trastornos del ánimo. Para lograrlo, sugieren adoptar un enfoque paulatino que incluya llevar un registro consciente de la cantidad ingerida, fijar días libres de alcohol en la semana, identificar los factores emocionales o de estrés que detonan el consumo y reemplazarlos por alternativas saludables que ayuden a regular el sistema nervioso.
