El altar de San Lázaro, patrono de los pobres y enfermos, se caracteriza por utilizar elementos morados. Muchas personas lo integran en tradiciones sincréticas del catolicismo, pero pocas saben en qué parte de la casa debe colocarse para seguir correctamente el ritual.
De acuerdo con Archivo Cubano, el altar de San Lázaro debe colocarse en una habitación aparte del resto de la casa; es decir, no en la sala ni en la recámara. Según recomendaciones de Architectural Digest, este espacio debe cumplir con tres características:
- Debe ser tranquilo.
- Debe ser privado.
- Debe mantenerse un ambiente de respeto y paz dentro de la habitación.
Así que, si tienes un cuarto libre o un pequeño estudio que no utilizas, puedes transformarlo en un espacio especial para colocar el altar. La tradición indica que lo mejor es ubicarlo en un lugar con poco tránsito de personas, con la imagen elevada sobre una base o mesa.
¿Cuál es la oración a San Lázaro?
Para hacer una oración a San Lázaro, una vez que tengas el altar en casa, dependerá de la petición que quieras realizar. La más común, según la Iglesia Católica Independiente, es la siguiente plegaria:
“Bajo la bendición de la Trinidad y la Virgen María, honramos con profunda devoción al Bienaventurado Lázaro el Pobre, quien funge como nuestro guía y defensor espiritual ante las adversidades.
Que las ocho Bienaventuranzas sean glorificadas en cada oración.
Con una voluntad inquebrantable de justicia, elevamos nuestro espíritu y fraternidad hacia lo divino en busca de consuelo.
Expresamos nuestra gratitud a la Misericordia Divina por las bondades y prodigios que, a través de la intercesión de San Lázaro, han llegado a nuestras vidas para sanarnos.
Al presentar estos tributos, suplicamos al Creador que, mediante la ayuda del santo, se nos otorgue el favor solicitado, siempre que este sea justo y esencial para nuestro bienestar.
Desde el arrepentimiento sincero, nos comprometemos a transformar nuestras acciones. Agradecemos a Jesús por revelarnos la sabiduría moral del Reino de Dios y la historia de Lázaro, cuya paciencia ante el dolor fue finalmente premiada en el paraíso”.
¿Quién fue San Lázaro?
San Lázaro fue un amigo cercano de Jesús de Nazaret, quien solía hospedarse en Betania, según información de Vatican News.

Su milagro más conocido ocurrió cuando enfermó gravemente y murió. Cuatro días después, Jesús llegó al pueblo, visitó su tumba y lo resucitó.
Tras este acontecimiento, Lázaro dedicó su segunda vida a refugiarse y servir como obispo en Chipre, donde vivió alrededor de 30 años más. Con el tiempo, se convirtió en el patrono de los enfermos y los más necesitados.
