El cuerpo humano debe ser protegido todo el tiempo para garantizar su funcionamiento y mantenimiento a través de los años. Diferentes factores pueden perjudicar su salud y ante eso los expertos en medicina ofrecen un sinfín de recomendaciones.
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Algunas situaciones de salud son prevenidas y tratadas mediantes fármacos producidos tras investigaciones científicas, mientras que en algunas culturas es la madre naturaleza la mejor aliada. Plantas, semillas y raíces se utilizan para preparar infusiones medicinales, aprovechando las propiedades de cada especie.
¿Qué es el hígado graso?
En esta oportunidad, la atención se centra en el hígado graso, es decir la acumulación de grasa en los hepatocitos, la principal célula del hígado, según sintetiza la Clínica Barcelona (España). Sus expertos advierten que este depósito de grasa se puede producir por dos motivos: o bien porque se produce en exceso o bien porque se disminuye su eliminación.
Esta institución añade que, con el paso del tiempo, este depósito de grasa puede dañar las células del hígado e iniciar un proceso de inflamación y posteriormente de reparación, donde las células hepáticas son sustituidas por cicatrices. “Estas cicatrices se denominan fibrosis y, con el tiempo, la acumulación de fibrosis y la alteración de la forma y la estructura normal del hígado da lugar a la cirrosis, que es una alteración crónica que provoca una función hepática insuficiente”, concluye.
Propiedades del boldo y la alcachofa
Entendiendo de qué se trata el hígado graso, y siempre recordando que lo ideal es consultar con un especialista de la salud, hoy ponemos de relieve una infusión natural que es ampliamente consumida por sus propiedades y beneficios para este órgano.
Se trata de la infusión de boldo y la alcachofa. La primera de estas especies es una planta a la que se le atribuyen propiedades antiulcerosas, digestivas y hepatoprotectoras. Según un informe del Parque Ambiental Itarär (Costa Rica), se emplea para aliviar migrañas, como coadyuvante en los procesos digestivos, eliminación de gase, tratamiento de la hepatitis y eliminación de cálculos biliares.
En cuanto a la alcachofa, la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera de México precisa que es una planta que contiene una sustancia llamada inulina que es un compuesto que ayuda a regular los niveles de glucosa en la sangre. Además, añade que posee propiedades diuréticas y una importante acción colerética, es decir, qué estimula la segregación de bilis, ayudando a mantener la salud del hígado.
Es por todo lo señalado que la infusión de boldo y la alcachofa ha ganado una gran popularidad en torno a la protección del hígado ya que se la considera como una gran aliada para abordar el hígado graso. A continuación se detalla cómo prepararla y aprovechar todos sus beneficios:
- Calentar el agua: Lleva a ebullición una taza de agua (aproximadamente 250 ml). En cuanto empiece a hervir, apaga el fuego.
- Agregar las hierbas: Añade una cucharadita de hojas de boldo secas y una cucharadita de hojas de alcachofa secas (o una bolsita de mezcla comercial si ya viene lista).
- Reposar tapado: Tapa el recipiente de inmediato. Esto es crucial para evitar que los aceites esenciales del boldo se evaporen con el vapor. Deja reposar durante 7 minutos.
- Colar y servir: Cuela la infusión. Se recomienda tomarla tibia, preferiblemente 30 minutos antes o después de las comidas principales para maximizar su efecto digestivo.
