En nuestro hogar podemos lidiar con diferentes situaciones que, en algunos casos, pasan a convertirse en verdaderos problemas. No siempre se trata de complicaciones estructurales o de servicios, sino que pueden deberse a visitantes inesperados y que no hacen otra cosa más que causarnos dolores de cabeza.
Noticias San Luis Potosí del 11 de marzo 2026
Uno de esos casos es el de las polillas de la ropa, insectos pertenecientes a la familia Tineidae, conocidos por su capacidad para dañar tejidos naturales, según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de España. Prevenirlas o eliminarlas es sumamente necesario para que ellas no lo hagan con nuestras prendas favoritas.
¿Qué son las polillas de la ropa?
Desde la OCU explican que en realidad son las larvas de las polillas, que se nutren de queratina, una proteína presente en fibras de origen animal, las que representan una amenaza significativa para nuestras prendas.
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En este punto, explican que las temperaturas cálidas y ambientes cerrados favorecen también su proliferación. Es por eso que ahora, ante la cercanía de la primavera y sabiendo que debemos renovar nuestro clóset, será mejor tomar cartas en el asunto para no darles lugar en nuestro hogar.
¿Cómo prevenir las polillas en el clóset?
A través de la aplicación Gemini podemos saber que “al actuar de forma preventiva, no solo proteges la inversión económica que representa tu guardarropa, sino que también evitas la propagación de una plaga que es difícil de erradicar una vez instalada”.
Esta Inteligencia Artificial (IA), entendiendo que las polillas pueden ser un dolor de cabeza especialmente cuando aparecen de la nada en tus prendas favoritas, da a conocer tres trucos caseros y naturales para mantenerlas alejadas del clóset de forma efectiva:
Saquitos de lavanda seca: La lavanda es uno de los repelentes más clásicos y agradables. A diferencia de la naftalina, deja un aroma fresco en el armario.
- Cómo hacerlo: Llena pequeñas bolsas de tela (tipo tul o lino) con flores de lavanda seca.
- Uso: Colócalas entre las pilas de ropa o cuélgalas de las perchas. Además de ahuyentar insectos, actúa como un aromatizante natural.
Cáscaras de cítricos y clavos de olor: El aroma intenso de los cítricos resulta muy desagradable para las polillas, y si lo combinas con clavos de olor, potencias el efecto protector.
- Cómo hacerlo: Deja secar cáscaras de naranja o limón (asegúrate de que no tengan restos de pulpa para evitar moho). Ponlas en una bolsita junto con unos cuantos clavos de olor.
- Uso: Ubícalas en las esquinas del clóset o dentro de los cajones. Recuerda renovarlas cada mes para que no pierdan su potencia.
Madera de cedro: El cedro contiene aceites naturales que son tóxicos para las larvas de polilla, impidiendo que se instalen en los tejidos.
- Cómo hacerlo: Puedes usar trozos de madera de cedro virgen o pequeñas astillas.
- Uso: Introduce los trozos en el armario. Un gran beneficio es que, cuando el olor empiece a desvanecerse, solo necesitas lijar un poco la superficie de la madera para que vuelva a liberar sus aceites protectores.
