El maquillaje de ojos puede trasformar por completo la expresión del rostro, pero no todas las técnicas funcionan de la misma manera en cada mirada. La forma, el tamaño y la posición de los ojos son claves para elegir sombras, delineados y máscaras que ayuden a potenciar sus rasgos naturales.
En lugar de seguir una única tendencia, adaptar el maquillaje a las características de cada ojo permite conseguir diferentes efectos. Desde abrir y agrandar la mirada hasta elevarla, suavizarla o intensificarla, existen pequeños trucos que pueden marcar la diferencia en el resultado final.
¿Cómo maquillar los ojos según su forma y resaltar la mirada?
No existe una única manera de maquillar los ojos, ya que cada forma puede beneficiarse de diferentes técnicas. La clave está en observar sus características y utilizar las sombras, el delineado y la máscara de pestañas para conseguir el efecto deseado.
Ojos redondos
Para alargar visualmente la mirada, aplica las sombras más oscuras en el extremo exterior del párpado y difumínalas hacia las sienes. Un delineado ligeramente ascendente también ayuda a crear un efecto más alargado.
Ojos almendrados
Esta forma es bastante versátil y permite jugar con diferentes estilos. Para resaltarla, puedes seguir la línea natural de las pestañas con un delineado fino y marcar ligeramente el extremo exterior para potenciar su forma.
Ojos caídos
Si buscas elevar la mirada, evita llevar el delineado demasiado hacia abajo en la esquina exterior. En su lugar, crea una línea ascendente y concentra las sombras oscuras en la parte superior y exterior del ojo.
Ojos encapotados
En este caso, conviene trabajar las sombras por encima del pliegue natural para que sean visibles con los ojos abiertos. Un delineado fino y una buena máscara de pestañas pueden ayudar a abrir la mirada sin recargarla.
Ojos separados
Si quieres reducir visualmente la distancia entre ambos ojos, concentra los tonos medios o oscuros en la zona interna del párpado y difumínalo hacia el centro. El resultado será una mirada más equilibrada.
Ojos juntos
Para conseguir una sensación de mayor separación, utiliza tonos claros o luminosos en el lagrimal y lleva las sombras más intensas hacia el extremo exterior. Este sencillo contraste ayuda a equilibrar visualmente la mirada.
