La piel de las manos es la que más cuidados requiere ya que está expuesta constantemente al mundo exterior. Los problemas más comunes son la sequedad, las grietas y el aspecto descuidado de las cutículas.
Esta zona de las cutículas suele pasar desapercibida, pero tiene una función especial ya que es una barrera natural contra bacterias, hongos e infecciones. Ante esto es que es importante mantenerlas saludables para que la uña esté bien.
¿Cómo se debe cuidar a las cutículas?
El paso más importante es poder mantener la hidratación sobre todo en la época de invierno. Debes aplicar crema para manos constantemente y luego de lavarlas. Un consejo muy útil es utilizar aceites específicos para cutículas que por lo general vienen elaborados con almendras, jojoba, coco o vitamina E. Así vas a nutrir y prevenir sequedad.
Los pasos mencionados te llevan poco tiempo, pero sin dudas marcan una gran diferencia. Un dato muy importante es que no elimines las cutículas de forma agresiva a la hora de hacer la manicura porque se debilita la barrera protectora natural que resguarda el crecimiento de la uña.

En estos casos debes ablandarlas con agua tibia o productos específicos y luego empujarlas suavemente con un palito de naranjo o una herramienta adecuada. Así vas a obtener una apariencia prolija sin comprometer la función protectora.
Cuando llega el invierno se recomienda usar guantes para cuidar la cutícula ya que ayuda a conservar el calor corporal, per también reduce el impacto del frío y el viento sobre la piel.
A la hora de la limpieza se recomienda el uso de guantes de goma porque los químicos pueden resecar la piel de las manos. Lo importante es combinar hidratación diaria, protección frente al frío, una manicura cuidadosa y una alimentación equilibrada para proteger la uña.
