El peachy makeup se corona como uno de los favoritos de esta temporada, ya que además de lucir cálido y natural, también puede adaptarse a cualquier tono de piel y estilo.
La tendencia de maquillaje en tonalidades durazno es atractiva porque permite iluminar cualquier parte del rostro al estilo sun-kissed, pero de manera más discreta y juvenil. El toque de color es perfecto para dar vitalidad a la tez cansada.
Así se consigue el peachy makeup perfecto
El peachy makeup destaca de otras tendencias por su versatilidad y por ser favorecedor tanto en pieles morenas como en rostros más claros. El color durazno actúa como un iluminador natural a quienes lucen más bronceadas, mientras que en las tonalidades claras aportan el toque de color perfecto para eliminar la palidez.
Para conseguir este look y presumirlo, se necesita de una monocromía, es decir, usar el mismo tono en diferentes productos para maquillar las mejillas, los ojos y los labios.
Después de preparar la piel con hidratación y protección solar, los tres pasos clave para conseguir esta apariencia son:
- Rubor en crema
Es el protagonista del peachy makeup, en crema es mejor que en polvo u otras presentaciones porque el acabado será más jugoso y luminoso. Se debe aplicar en las manzanas de las mejillas y difuminarlo hacia las sienes.

- Sombras cálidas
También pueden aplicarse en crema para lucir más luminosas, y emplear el tono durazno como principal, acompañado de colores cálidos para hacer una transición más natural.

- Labios hidratados
Un bálsamo o un gloss con acabado melocotón es perfecto para sellar el look peachy, los labios deben lucir jugosos para complementar el resto del maquillaje.

Un consejo extra para que dure todo el día es aplicar varias capas de producto y sellarlos con un polvo del mismo color o traslúcido, pero que no sea demasiado pesado para que no elimine la luminosidad que es la clave de este estilo.
