Cuando estás en el mercado y ves esa planta de formas curiosas, no te imaginas que se trata de un tallo con siglos de historia medicinal y culinaria que hoy vive un verdadero renacimiento en el mundo del wellness; estamos hablando de el jengibre (cuyo nombre científico es Zingiber officinale) y sirve mucho más que para hacer un té cuando tienes resfriado, por eso es importante que lo tengas en casa y aquí te decimos cómo puedes lograrlo sin complicaciones.
La comunidad de aficionados a la jardinería urbana comparten en el canal de Reddit r/gardening/ algunas maneras de cultivar tu propio jengibre en casa; y lo mejor de todo es que ni siquiera necesitas tener un jardín, ni experiencia, ni gastar demasiado dinero; basta con una maceta y algo de paciencia y puedes tener tu propia planta con múltiples beneficios que van desde mejorar tu digestión hasta darte más energía cada mañana.
Sus compuestos activos, tienen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, digestivas y hasta cardiovasculares comprobadas por la ciencia. Todos estos beneficios, han hecho que el jengibre sea parte de la rutina de celebridades e influencers como Khloe Kardashian que confesó tomar té de jengibre fresco para combatir la hinchazón.
Según la sección de salud del sitio elespanol.com, se sabe que Anna Kendrick no sale de gira sin su shot de jengibre, limón y cayena; en México, Bárbara de Regil popularizó en TikTok sus shots de jengibre con cúrcuma como parte de su dieta diaria.

Estas son las claves para cultivar jengibre desde cero
1. Elige el ejemplar correcto
Compra una pieza de jengibre orgánico en tu mercado local o una tienda naturista. Ojo porque según los expertos, el jengibre convencional que se vende en el supermercado suele tratarse con inhibidores de brote para alargar su vida comercial, lo que dificulta la germinación. Busca un trozo firme, con "ojos" o pequeñas protuberancias amarillas o verdosas, esos son los puntos de donde saldrán los nuevos brotes.
2. Germina antes de sembrar
Para esto aquí tienes tres métodos probados para germinar, recomendados por el canal de YouTube "Cómo se hace":
- Vaso con agua: Inserta 3-4 palillos en los lados del rizoma y colócalo sobre un vaso con agua, dejando que la parte inferior toque el líquido. En 3-5 días verás raíces.
- Bolsa con papel húmedo: Envuelve el rizoma en papel húmedo, introdúcelo en una bolsa con cierre y déjalo en un lugar cálido; los brotes aparecerán en pocos días.
- Directo en tierra: Si el rizoma ya tiene brotes visibles, plántalo de inmediato sin necesidad de pre-germinar.
3. Prepara la maceta ideal
Usa una maceta honda de al menos 20-30 cm de diámetro y 30 cm de profundidad con agujeros para que sirva como drenaje. El jengibre crece en horizontal, así que el ancho importa tanto como la profundidad. Para el sustrato, mezcla tierra común con sustrato perlita (también lo encontrarás como EcoSustrato) en proporción 80/20: esta combinación garantiza que haya humedad sin encharcamiento
4. Siembra y primeros cuidados
- Planta el rizoma con los brotes apuntando hacia arriba, no lo entierres demasiado, basta que quede a solo 2 centímetros de profundidad.
- Haz un riego abundante al inicio y luego mantén la tierra húmeda pero nunca encharcada.
- Ubícalo en un lugar con luz indirecta o semisombra; el sol directo quema sus hojas.
- Cuida la temperatura: el jengibre ama el calor y no soporta las heladas.
5. Cosecha
Después del primer mes comenzarás a ver los tallos verdes emerger de la tierra, cuando se cumplan los tres meses podrás recoger algunos trozos pequeños, según explica el sitio Ecología Verde. Pero considera que la cosecha completa llega a los 8-10 meses, cuando las hojas se secan y amarillean naturalmente. Simplemente desentierra las raíces, lava y usa. Guarda una parte para replantarla y tener jengibre de manera casi perpetua.
