uno nuevo

Sueño y salud cerebral: Hábitos científicos para dormir mejor

Descanso y salud cerebral. Hábitos de sueño que son clave para proteger al cerebro a diario.

Sueño y salud cerebral Hábitos científicos para dormir mejor.jpg
|Imagen editada de Canva

Dentro de la complejidad del cuerpo humano todos sus órganos tienen un rol especial y una importancia particular. Sin embargo, el corazón y el cerebro son los principales ya que gracias a ellos se garantiza nuestra vida.

¡Con un perturbador video, Paco de la O enciende las alarmas por su salud mental!

Desde el Instituto Mayo Clinic señalan que el cerebro contiene miles de millones de células nerviosas que hacen que todos los procedimientos que realiza nuestro cuerpo sean posibles. Es por eso que sus expertos advierten que adoptar hábitos para cuidar la salud del cerebro es una forma importante de protegerlo.

Sueño y salud cerebral

Mayo Clinic hace referencia a la realización de ejercicio, el cuidado de la salud en general y la interacción social como ejes que forman parte de las mejores acciones que ayudan a cuidar del cerebro.

@drmauriciogonzalez “Dormir no es apagar la mente: es activar un laboratorio secreto donde tu cerebro se limpia, se ordena y se transforma.” #drmauinforma ♬ original sound - DrMauricioGonzalez

En este marco, añade que el sueño es el equivalente humano de conectar el teléfono para cargarlo. Es por eso que los especialistas de Mayo Clinic destacan que una buena noche de descanso ayuda a mejorar la función cerebral y la memoria, le mantiene alerta y facilita la realización de las tareas diarias.

Hábitos para dormir mejor

Ante lo señalado anteriormente, diferentes fuentes información ponen de relieve los adultos deben dormir de 7 a 9 horas por noche. De todos modos, y teniendo en cuenta que existen muchos factores que pueden impedir que tengamos un buen descanso, desde el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) revelan cuáles son los mejores hábitos para favorecer un sueño reparador:

  • Mantener horarios regulares para acostarse y despertarse, incluso los fines de semana.
  • Reducir progresivamente la estimulación antes de dormir y bajar la intensidad de las luces.
  • Limitar el uso de pantallas en las horas previas al descanso para no interferir con la producción de melatonina.
  • Evitar el consumo de cafeína (café, mate, té, bebidas cola) en las horas previas al sueño.
  • Incorporar actividad física regular, evitando el ejercicio intenso cerca del horario de descanso.
  • Mantener el dormitorio oscuro, silencioso y con temperatura confortable, reservando la cama exclusivamente para dormir.
  • Consultar a un profesional cuando los problemas para dormir se repiten durante semanas y afectan el funcionamiento diario.

Galerías y Notas Azteca UNO