Sin dudas la mejor cocina es la que está bien organizada independientemente de su tamaño. El orden garantiza cocinar mejor, limpiar con rapidez y el ambiente se disfruta más.
Lo importante es organizar por zonas y por uso, el mobiliario es un gran aliado por lo que puedes apoyarte en ello para que esté todo más organizado. Además, utiliza accesorios que sean discretos.
¿Cómo organizar la cocina para que esté ordenada?
Empieza por lo invisible
El primer paso es ordenar la cocina y decidir qué se queda. Desecha utensilios que no usas alimentos olvidados que ocupan el lugar de lo que sí necesitas a diario. Un truco muy útil para este caso es que crees una caja de cuarentena donde colocas aquello que dudas, luego lo que no se usó se tira.
Organiza por zonas
Otro paso es el de pensar el espacio como un mapa de zonas: un lugar de almacenamiento, preparación, cocción, lavado y servicio. Cuando cada lugar tiene lo necesario pues se reduce el caos.
Regla de oro
Recuerda que el orden más duradero es el que te ahorra pasos. Es por esto que tienes que colocar utensilios de cocción cerca de la placa, las tablas y cuchillos cerca del área de preparación y los vasos cerca del fregadero o del lavavajillas.
Encimera despejada, pero no vacía
Es importante encontrar el punto medio ya que una encimera tiene que contar con lo que usas a diario y una presencia decorativa. En cocinas pequeñas, convierte una esquina en estación de café o desayuno para evitar que todo se disperse. En cocinas grandes, una bandeja o carrito ayuda a acotar y mantener la calma visual.

El gran cambio
Es importante que priorices cajones anchos y profundos. Estos son más accesibles y evitan apilar en altura. En cocinas pequeñas los cajones bien compartimentados sustituyen a varios módulos y hacen que quepa más de lo que imaginas. Para cocinas grandes, los cajones (en isla o península) son perfectos para concentrar lo más usado y dejar los armarios altos para lo secundario.
