En un arranque cargado de emoción, Benyamin inició su carrera por la medalla tras encomendarse a Dios, sin embargo, el momento se vio interrumpido cuando fue atacado por una abeja, situación que lo sacó completamente de concentración y obligó a la producción a brindarle atención médica, generando tensión e incertidumbre sobre su desempeño en la prueba.