La estrategia del Equipo Azul comienza a rendir frutos fuera de las pistas, pues los atletas reconocen que han logrado sacar de quicio al Equipo Rojo al percibirlos desesperados, mientras Alejandro expresó su incomodidad al ver a Humberto protagonizar una celebración que consideró fuera de lugar; pese a ello, los Rojos mantienen la calma tras ganar la medalla varonil, conscientes de que la competencia exige concentración total y fortaleza mental todos los días.