Exatlón México estuvo marcado por contrastes extremos: El Equipo Azul celebró con fuerza su dominio al iniciar el año, confirmando su unidad y poder al conquistar la Villa 360 y presumir un histórico récord de cinco supervivencias consecutivas, mientras del lado rojo la frustración y la incertidumbre se apoderaron del ambiente, especialmente ante la ausencia de Mono; sin embargo, la noche dio un giro dramático durante la Batalla por la Supervivencia, cuando Rosique advirtió que la serie podía definirse, pero todo quedó en segundo plano tras la grave lesión de Mati, quien tuvo que abandonar el circuito en camilla y ser trasladada para atención médica, un momento que conmocionó a atletas, equipos y seguidores, dejando el futuro de la competencia completamente abierto.