La competencia en Exatlón México vivió un momento tenso cuando Alejandro expresó su molestia por la forma en que Humberto celebró su victoria, calificando el gesto como de mal gusto y señalando que le provocó más lástima que enojo, situación que abrió un nuevo capítulo de fricción entre ambos atletas y dejó en evidencia cómo la presión del reality puede transformar la rivalidad deportiva en un conflicto personal.