Skip to main content

Cómo lucía Paolita Suárez cuando era hombre, antes de ser mujer trans

Un video viral muestra cómo lucía Paolita Suárez en 2015, antes de ser ‘La Perdida’; su transformación refleja una historia de libertad y orgullo.

Cómo lucía Paolita Suárez cuando era hombre, antes de ser mujer trans Cómo lucía Paolita Suárez cuando era hombre, antes de ser mujer trans (Crédito: Instagram/@paolitasuarez28)

Paolita Suárez —sí, La Perdida— volvió a hacerse viral, pero esta vez no fue por alguna de sus ocurrencias o sus videos, sino por un clip en TikTok que muestra cómo se veía en el pasado, mucho antes de convertirse en el ícono que es hoy.

El video desató comentarios de todo tipo, pero lo que más llamó la atención fue ver cuánto ha cambiado, y no solo por fuera. Su evolución, tanto personal como pública, habla de una mujer trans que ha ido construyéndose con valentía, humor y autenticidad.

Te puede interesar:

¿Cómo se veía Paola Suárez antes de ser 'La Perdida'?

En el video compartido en redes, se ve a una Paola con el cabello largo y lacio, flequillo recto, sin los rizos que la caracterizan ahora. Aunque ya usaba delineador y labial rojo (porque el drama visual nunca le faltó), su estilo era mucho más sencillo.

Nada de pestañones ni tatuajes visibles en el cuello, cosas que hoy son parte de su identidad estética.

Comparar su look de 2015 con el actual es como ver el antes y después de una historia de empoderamiento. Porque más allá del maquillaje y los outfits, se nota que Paola ahora brilla desde otro lugar: uno donde ya no tiene que esconderse.

¿Qué la hizo famosa y cuándo explotó su popularidad?

Todo cambió en 2017 con ese video legendario donde aparece gritando con Wendy: “¡Estamos perdidas!”. Ese momento no solo nos regaló un meme eterno, también marcó el inicio de algo mucho más grande.

La Perdida se volvió símbolo de libertad, de visibilidad trans, de humor sin filtros. A partir de ahí, Paola pasó de los videos caseros a convertirse en referente dentro y fuera de la comunidad LGBTQ+, siempre siendo ella, sin pretender ser otra cosa.

No solo su imagen ha evolucionado, también la forma en la que habita el mundo. Hoy se muestra con más seguridad, con una voz más fuerte y con una presencia que ya no pide permiso para existir.

Sí, ahora hay pestañas kilométricas, tattoos, gloss intenso y frases memorables... pero también hay una historia detrás. Una historia de transición, de lucha, de abrazarse a sí misma y de construir desde el orgullo.

CONTENIDO RECIENTE