Tras enfrentarse al reto del miércoles de batalla por equipos en MasterChef 24/7, Julio no pudo contener la emoción al recordar sus raíces norteñas: “Estuvo muy nostálgico”, confeso el participante, asegurando que este desafío lo hizo sentir más cerca de su hogar. El cocinero compartió que su pasión por la gastronomía nació precisamente preparando carne asada en familia, reconfortado porque solo faltarían tres semanas para reencontrarse con los suyos.