A pesar de que se desveló en la divertida fiesta que tuvieron los cocineros de MasterChef 24/7, Lancer despertó muy temprano y se tomó un tiempo a solas para relajarse. Y aprovechando que todos sus compañeros seguían dormidos, le contó a las cámaras un poco de cómo era su vida antes de entrar a la cocina más famosa de México, revelando que pasaba casi todo el tiempo trabajando y en realidad su plan preferido era ir de visita con su hermana y su sobrina, una bebé de apenas cinco meses a la que echa de menos.