La cocina más famosa de México fue escenario de intensos enfrentamientos cara a cara, donde cada cocinero dio lo mejor de sí con platillos llenos de técnica y sabor. Al final de la jornada, los chefs tomaron una difícil decisión y entregaron los mandiles negros a quienes deberán luchar por su permanencia en el próximo Domingo de Eliminación.