Los cocineros de MasterChef 24/7 disfrutaron la tarde de este sábado de unas deliciosas hamburguesas y muchos juegos, pero todo parece que se descontroló al finalizar las actividades planeadas. Los concursantes terminaron la fiesta mojados, llenos de harina, riendo a carcajadas y con algunos bombones volando. Sin duda, un gran momento que los unió y en el que las rivalidades quedaron fuera.