La presión de MasterChef 24/7 parece haber comenzado a cobrar factura física y mental en los participantes. En un emotivo video del confesionario, Luis abrió su corazón tras el extenuante reto de este viernes y confesó sentirse derrotado. “Me siento muy cansado”, admitió el cocinero ante las cámaras, visiblemente desgastado por la adrenalina y el estrés de defender su permanencia bajo sospechas de sabotaje.